A 15 años de la "Guerra del Agua", García Linera dice que se marcó el fin del neoliberalismo

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La Paz, 10 de abril  (MC).- A 15 años de la llamada "Guerra del Agua", hecho suscitado en la ciudad de Cochabamba, el presidente en ejercicio del Estado Plurinacional, Álvaro García Linera, aseguró que este hecho histórico, marcó para Bolivia 'el fin del neoliberalismo, de la privatización, del entreguismo y de sumisión ante organismos internacionales'.

"Esta Guerra del Agua marca el fin de una época, el fin del neoliberalismo (...) y se inicia una ola de protestas, la 'Guerra del Agua' en abril, un movilización  aimara en 2001, la 'Guerra del gas' en 2003 y la victoria popular el año 2005 en diciembre", sostuvo en conferencia de Prensa en la ciudad de La Paz.

El Presidente en ejercicio afirmó que estos acontecimiento cerraron un ciclo de los partidos políticos tradicionales y del dominio de la embajada norteamericana y de organismos internacionales que intentaron privatizar los servicios básicos que hoy en día son un derecho constitucional.

Tres enseñanzas

Haciendo una evaluación de los hechos, el Mandatario aseguró que estos dejaron tres enseñanzas: la primera, que los recursos fundamentales de una nación son bienes públicos y no pueden estar en manos de privadas, ni extranjeras, ni bolivianas, porque es un patrimonio común. "Se comenzó con el agua, con la tierra, luego con el gas, con el petróleo, con la electricidad y con los servicios básicos", acotó. 

La segunda enseñanza es que la democracia verdadera, es la culminación entre participación electoral y movilización social denominada la democracia plebeya, esta democracia no se convierte en un fósil, en algo muerto, sino que se nutre de la participación permanente de la población.

La tercera enseñanza es la recuperación por parte del Estado de lo que le pertenece porque así se le garantiza soberanía económica, política y distribución de la riqueza.

En septiembre de 1999, la multinacional Bechtel firmó un contrato con Hugo Banzer, presidente y antiguo dictador de Bolivia, para privatizar el servicio de suministro de agua a Cochabamba. El contrato fue oficialmente adjudicado a una empresa denominada Aguas del Tunari.

Ese año, se promulga la ley 2029 que establece que el mercado de aguas en los futuros cinco años dejaría de ser un bien común e ingresarían a la libre oferta y demanda de este elemento, fue analizada por agricultores y campesinos quienes manifestaron su rechazo total.

Poco después, surgieron quejas sobre el aumento de las tarifas del agua (servicio del que se carecía hacía varios años en la ciudad); las mismas se habían elevado hasta el 300 por ciento.

La protesta de los pobladores se manifiesta en las calles con cercos, marchas, bloqueo de caminos y se generan enfrentamientos con la policía. En medio de ello nace la Coordinadora de Defensa del Agua instancia que encabeza la movilización.

El Gobierno declaró Estado de Sitio, y los enfrentamientos con las fuerzas del orden dejan un fallecido: Víctor Hugo Daza, de 17 años, muerto por herida de bala, además de centenares de heridos. En medio del colapso de la economía nacional, el aumento de los disturbios, y la presión social el gobierno finalmente rescindió el contrato con Bechtel.

Homenaje

En Cochabamba,  180 personas y organizaciones sociales cochabambina, que hace 15 años libraron la llamada 'guerra del agua', fueron homenajeadas por el Gobierno y recibieron un reconocimiento especial en la capital valluna

"Este acto es realizado en homenaje al 15 aniversario de la 'guerra del agua' y todos los guerreros del agua", manifestó, el ministro de Trabajo, Gonzalo Trigoso, en un acto que contó también con la presencia del contralor general del Estado, Gabriel Herbas, y el ministro de Planificación, René Orellana.