LA INDUSTRIALIZACIÓN DE HIDROCARBUROS POTENCIARÁ EL DESARROLLO DE TARIJA

La Paz, 13 de abril (MC).- La nacionalización de los hidrocarburos, en mayo de 2006, cambió para siempre la historia de Tarija. De departamento postergado y alejado de los centros de poder, pasó a convertirse en la región con más perspectivas y posibilidades ciertas de desarrollo. Esas proyecciones están basadas en la poderosa inyección que ha significado la asignación de regalías petroleras -que el año 2011 fueron de $us 364 millones-. En los últimos seis años Tarija percibió, por concepto del 11 por ciento, garantizado por ley, $us 1.400 millones. Un monto nada despreciable para cimentar las bases de un desarrollo sostenible cuyos beneficios se vuelcan a favor de todos los sectores sociales.

Como nunca antes en su historia, el Departamento puede cifrar su expectativas de crecimiento económico y social en la filosofía que impregnó en los años setenta cualquier emprendimiento cimentado en la explotación de hidrocarburos: “sembrar el petróleo”, aunque lo más apropiado sería, en el caso tarijeño, sembrar el gas natural.

INDUSTRIALIZACIÓN EN MARCHA

Pero si las regalías fueron una palanca para mover iniciativas y proyectos, de cumplirse las inversiones planeadas para industrializar los hidrocarburos, y romper, de esta manera, el círculo de explotación y exportación de materias primas, pueden catapultar todavía más la región y transformar definitivamente su base productiva y social.

Los proyectos y previsiones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), transmitidos por el Ministerio de Hidrocarburos y Energía, a través del Ministerio de Comunicación, son más elocuentes. En efecto, esas proyecciones señalan que en dos de los emprendimientos estrella se invertirán $us. 2.200 millones, es decir, el doble de lo que ha percibido el Departamento por concepto de regalías.

Como primer paso en la industrialización se desarrolla el proyecto de extracción de licuables de gas natural en la planta de separación. YPFB prevé el inicio de la construcción del complejo en Yacuiba, Provincia Gran Chaco, en junio próximo. La inversión estimada: $us 500 millones. El objetivo: “procesar todo el volumen de gas natural que se exportará a la Argentina, recuperando los componentes licuables como el etano, GLP (gas licuado de petróleo NDE) y gasolinas. Esto permitirá al país convertirse en exportador neto de GLP, asimismo, el etano producido permitirá iniciar la petroquímica de plástico, generando importantes ingresos económicos para el país”.

Por otra parte, para el proyecto de la planta de etileno y polietilenos (también ubicada en Yacuiba) se tiene planeada una inversión estimada de $us 1.700 millones. El presidente Evo Morales, entusiasmado con el emprendimiento más importante de su gestión y de la historia hidrocarburífera de Bolivia, reitera en sus discursos que los ingresos que recibirá el Estado, cuando se concrete esta promesa de desarrollo, serían del orden de los $us 1.000 millones anuales.

“Este proyecto –asegura la empresa petrolera estatal- se encuentra actualmente en proceso de licitación para la contratación de una empresa especializada a la que se atribuirá el Estudio de Ingeniería Conceptual”. Se estima para agosto la presentación de las propuestas. A continuación vendrá la convocatoria para adjudicar la ingeniería y construcción. El objetivo es “producir polietileno de diferentes características para atender las demandas del mercado interno y externo”: 600.000 toneladas métricas al año.

EXPANSIÓN DE LOS BENEFICIOS DEL GAS

La explotación del gas natural, su inminente procesamiento e industrialización, obligan a YPFB a encarar proyectos complementarios cuyos beneficios también se vuelcan en beneficio de los tarijeños. El proyecto de ampliación del gasoducto Villamontes-Tarija comporta una inversión de $us 17 millones. A través de la empresa distribuidora de gas natural EMTAGAS, de la que la empresa estatal es accionista, se expanden las redes de gas domiciliario. Alrededor de medio millar de conexiones favorecerán a seis comunidades rurales y a barrios periurbanos de la capital chapaca.

EXPLOTACIÓN DE NUEVOS RESERVORIOS

La concreción de los proyectos de industrialización no sería posible sin el acompañamiento de trabajos de exploración y explotación de nuevos reservorios en las estructuras y áreas identificadas por YPFB, habida cuenta de que “la mayor parte de los volúmenes de gas en Bolivia se produce en el Departamento de Tarija.

En este rubro, indispensable para garantizar la suficiente producción de condensado y gas natural, las inversiones guardan alguna relación con los planes futuros de industrialización. No son los suficientes, pero se volcarán en la perforación de pozos en varias estructuras: $us 521 millones. La producción actual de gas natural proviene de 12 campos y, como se ha mencionado, está supeditada al desarrollo de los campos San Alberto, Sábalo, Margarita e Itaú.